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sábado, 29 de marzo de 2014

Gotita de agua

Esta es otra de las canciones que he usado en la FCT con los peques de 2-3 y que ha causado furor jeje.


Gotita de agua, gotita de agua,
tenia calor, tenia calor,
y con sus amigas, y con sus amigas,
al cielo subió, al cielo subió.

Llegaron las nubes, llegaron las nubes,
taparon el sol, taparon el sol,
y cuando hizo frío, y cuando hizo frío,
al suelo cayó, al suelo cayó.



Súbete al tren de la risa.

Esta es una de las canciones que les he cantado a los peques de 2-3 con los que estoy, y que les ha gustado mucho.




Súbete al tren de la risa, ja, ja,
súbete al tren del amor, or, or,
súbete al tren de la fantasía,
súbete al tren del amor.

Que dice chiqui,
que dice chaca,
que dice chiqui (x4) chaca.

Que dice chaca,
que dice chiqui,
que dice chaca(x4) chiqui.



martes, 25 de marzo de 2014

Iyoké es muy pequeño


Iyoké es un niño africano con muchos amigos:animales de la selva, un tamarindo, un hechicero. Conoce a Iyoké y acompáñarlo en sus peripecias.


El paseo de Nina



Nina sale a dar un paseo y se va encontrando un botón, un pájaro, una nube, una estrella... y finalmente llega de nuevo a casa.



Pomelo crece



Crecer no es tarea fácil para un niño. Y menos para el elefantito de huerta como Pomelo. Las preguntas brotan como fresas y las respuestas se esconden como patatas. Miedos y descubrimientos se entretejen en esta maravillosa aventura de hacerse mayor.



De vuelta a casa



En "De vuelta a casa" un niño encuentra una avioneta en su armario que decide utilizar y con la que sube, sube y sube hasta el espacio donde se ve forzado a aterrizar en la Luna por haberse quedado con el depósito de gasolina vacío. Pronto encontrará a alguien muy especial que también tiene problemas...



lunes, 24 de marzo de 2014

Cierra los ojos



Cierra los ojos, de Victoria Pérez Escrivá y Claudia Ranucci (ed. Thule), es un juego de perspectivas y una propuesta de reflexión sobre la primacía casi absoluta de la vista frente a los demás sentidos. ¿Cómo son las cosas? Habitualmente, con los ojos abiertos, se ven de una manera: un árbol «es una planta muy alta llena de hojas», «una culebra es un animal que se arrastra y no tiene patas», «un reloj es una cosa que te dice qué hora es». Pero con los ojos cerrados —ceguera temporal y voluntaria o ceguera plena, el cuento no elige ni dramatiza— y un punto de vista deliberadamente poético y amable, la realidad es muy distinta: «un árbol es un palo muy grande que sale del suelo y canta», «una culebra es una cuerda fría y suave que siempre se te escapa», «un reloj es una cajita de madera con un corazón dentro».
Esto se cuenta dentro de un marco narrativo en el que dos hermanos hablan, cuentan y se discuten. ¿Cuándo estás sucio: cuando llevas manchas o cuando hueles mal? ¿Quién es papá: un hombre alto que lleva sombrero o un beso que pica y huele a pipa? Uno ve, pero el otro le apunta que hay más que la vista:Tócala, Escucha, ¿Es que no hueles?, Toma, ¡No la toques!, ¿No los oyes?
-Yo se lo intento explicar, pero él no me hace caso —le digo a mi madre.
—A lo mejor él también tiene razón —responde ella.
—¿Y cómo es posible? —le pregunto.
—¿De verdad quieres saberlo? Entonces… cierra los ojos.
Los collages de Ranucci son particularmente austeros, con muy pocos elementos dispuestos con frecuencia con valor metafórico: la historia se abre, por ejemplo, con dos dibujos de niños casi idénticos, pero uno cabeza arriba y otro cabeza abajo, el uno en negro sobre blanco y el otro en blanco sobre negro.